Todos hemos oído hablar de la pulsera power balance, famosa por los incrementos en las habilidades físicas que produce sólo con llevarla puesta. Los que no sepáis de qué pulsera hablo, os lo cuento resumidamente.

Hace unos pocos años salió al mercado una pulsera pequeña de goma, con un pequeño holograma, que afecta a nuestro organismo, mejorando nuestro rendimiento deportivo, sin importar si la lleva una persona deportista o sedentaria, joven o de edad avanzada, mujer u hombre… Pues esa pulsera es a la que me refiero.

Sinceramente, llevo un par de días meditando si hablar de este tema o no. Pienso que la gente, por su sentido común, no les hace falta que lean un artículo científico, ni siquiera de un aficionado, para saber que esta pulsera es una estafa.

Hubo gente que creyó la publicidad engañosa de esta pulsera, puede que en la actualidad aún haya gente desinformada. Por lo tanto, con el fin de asegurarme, os hablaré todo lo necesario para que quede claro el asunto.

Producto y publicidad de Power Balance

La empresa que creó y sacó al mercado esta pulsera, lo hizo pregonando que este producto ayudaba al sistema nervioso, mejorando la fuerza, el equilibrio y la elasticidad, entre otras propiedades, en el 100% de los casos. Antes de seguir, analizemos esto; ¿Me estás diciendo que con llevar una pulsera, puedo mejorar lo que otra gente consigue con entrenamientos diarios severos y dietas personalizadas??? vale, para empezar, no sé tú, pero yo no me lo trago.

Ésto me suena a guión de película que te pones una pulsera y de repente mejora tu cuerpo (película mala de superheroes).

Continuemos. Además de lo mencionado, también aseguran que las mejoras se notan al instante, y que está científicamente comprobado. Bueno…sobre esto mejor ni comento, porque ya me está sonando a esteroides, pero en versión a lo bestia y en un accesorio decorativo.

Para afirmar todo esto sin que les tacharan de locos, aparte de simplemente afirmar que tenía un respaldo científico, cosa que no es verdad, señalaron que durante miles de años, la medicina oriental se ha basado en las reacciones positivas del cuerpo a las energías de la naturaleza.

Se apoyaron en esta afirmación para que la gente se creyera que la pulsera utiliza técnicas similares para mejoras las habilidades de las personas.

El estudio científico que desmintió los efectos de la pulsera

En 2010 se realizó un estudio para comprobar si el efecto de estas pulseras era real o un engaño, el cuál se publicó en 2011. Dicho estudio se llevó a cabo en Estados Unidos (link del artículo). Los científicos, lo primero que hicieron, fue señalar que el tipo de marketing que suele usar este tipo de empresas publicitarias es usar una prueba como respaldo científico.

En dicha prueba se eligen a una serie de candidatos para que realicen un ejercicio físico. La primera vez sin la pulsera y la segunda con la pulsera. Obviamente, los sujetos lo harán mejor en la segunda prueba. Hay varias posibles razones para que lo hagan mejor en la segunda:

  1. Por el beneficio que proporciona la pulsera
  2. Porque en la primera prueba los sujetos no habían calentado
  3. Porque gracias a la primera prueba, los sujetos habían sufrido una pequeña adaptación a la prueba
  4. Por un posible efecto placebo

Los científicos, para comprobar si era verdad o mentira los efectos de dicha pulsera, realizaron una prueba más compleja, con 42 atletas de élite ( 22 hombres y 20 mujeres). Los 42 candidatos tenían que examinarse de 4 habilidades: flexibilidad del tronco, equilibrio, fuerza y salto vertical.

Las 3 primeras pruebas eran las mismas que realizan los de la empresa de la pulsera. La cuarta prueba fue añadida en dicho estudio para comprobar la fuerza en la parte inferior del cuerpo.

Se realizaron dos ensayos de cada prueba, sin calentar, pero en un ensayo llevaban la pulsera Power Balance, y en el otro una pulsera falsa. El orden de las pulseras entre las pruebas y entre las falsas y las Power Balance fue aleatorio, ni los atletas ni los examinadores sabían cual era cual.

Conclusiones

Para no aburriros más, os mostraré las conclusiones del estudio. Los científicos vieron que no había ninguna diferencia significativa entre los resultados que dieron los que llevaban las auténticas pulseras de los que llevaban las del efecto placebo. Ésto fue así en las cuatro pruebas.

Sí que es cierto que hubo diferencias en los resultados entre el primer ensayo y el segundo, tal y como ocurría en las pruebas que realizó la empresa que vendía la pulsera. Ésto, por lógica pura, se le atribuyó a que el segundo ensayo, los candidatos ya habían calentado y además sufrían una ligera adaptación a las tareas.

Sobra decir que la empresa, después de un año de demandas y problemas con asociaciones de clientes, acabó aceptando que los efectos de la pulsera no tenía el respaldo de ningún científico o estudio.

Pues ésto es todo, no tengo nada más que añadir, salvo que no os fiéis de un producto sólo por lo que diga el que lo vende. Hay que ser inteligentes, pensar con la cabeza e informarse antes de comprar nada ni de creer al primero que pase.

 

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