¿Quién, incluso teniendo una vida muy ocupada, no quiere mantenerse en forma? Con tantas horas de trabajo, tareas de casa y otras responsabilidades no a todos les da tiempo de ir al gimnasio tantas veces como les gustaría. Motivarse para salir a correr o a andar a veces también es complicado por los horarios de cada uno. Queda la opción de hacer ejercicio en casa. Esta es la única opción que se puede hacer “en cualquier momento libre”.

Hace falta saber qué ejercicios son buenos para hacer en casa y cómo hacerlos. Esta información te la puede dar un entrenador personal, ya que a él le cuentas qué objetivo quieres conseguir y de qué tiempo dispones. Conociendo tus posibilidades te prepararía una tabla de entrenamiento personalizado y con eso ya no hay más excusas. Al seguir leyendo conocerás los mejores ejercicios para brazos en casa.

Entrenando en casa no dispones ni de tanto espacio ni de tanto material como en un gimnasio. Con un poco de preparación se puede evitar estos obstáculos eligiendo ejercicios que puedas hacer en casa sin ningún problema.

Empecemos poco a poco. En muchos ejercicios para los brazos se gasta pesas. No hace falta que las compres. Cuando estás empezando se gasta poco peso. Esto puedes conseguirlo con los materiales de casa. Si llenas una botella de medio litro de agua ya tienes una mancuerna de 0.5 kg. Puedes llegar una botella, o algún otro recipiente que sea fácil de agarrar y no se resbale, con otras productos. Con la báscula de la cocina controlas el peso que pones. Así puedes conseguir pesas que te ayudarán a ir subiendo de dificultar a la hora de realizar los ejercicios.

Una gran parte de lo que te recomendaré a continuación serán ejercicios que apenas necesitan espacio. Estar de pie puedes estar en cada parte de tu casa. Esto convierte cada parte de tu casa en un buen sitio para ir cogiendo una rutina de entrenamiento en casa. Estos ejercicios te ayudarán a tonificar.

No olvides que después de cada entrenamiento debes estirar los músculos entrenados.

Crul de bíceps

Ponte de pie, debes tener las rodillas ligeramente flexionadas y la espalda recta. Coge una mancuerna, o incluso una pesa casera, en cada mano. La postura base de los brazos es tenerlos rectos a lo largo del cuerpo. El ejercicio consiste en ir doblando los codos y acercando las muñecas a los hombros. Una vez arriba, baja las pesas lentamente hasta la posición base. Un detalle importante a tener en cuenta es que los codos no se separen del cuerpo.

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Elevaciones laterales para los hombros

La posición de realizar este ejercicio es la misma que de crul de bíceps. De pie, con las rodillas ligeramente flexionadas y la espalda recta. Igual que antes para realizarlo necesitarás una mancuerna en cada mano. ¡Ojo! El peso necesario puede ser diferente para cada ejercicio.

Ahora ve levantando los brazos rectos hacia los lados. El objetivo es que se crea una line recta, paralela al suelo llevando los codos a la altura de los hombros y manteniendo las muñecas a la misma altura. Los codos pueden estar ligeramente flexionados hacia delante. Ten en cuenta que no se debe subir los hombros hacia las orejas.

Press de hombros

Estés es otro de tantos ejercicios para los brazos que utiliza el mismo material y la misma postura. Necesitas las mancuernas o las pesas hechas por ti y un sitio donde estar de pie cómodamente y poder mover los brazos libremente.

Teniendo una pesa en cada mano, estira los brazos en la altura de las orejas. Ahora empuja las pesas hacia arriba hasta que casi se junten encima de tu cabeza. Ahora vuelve a la posición inicial con un movimiento lento.

Como es un ejercicio donde los brazos se mueven desde las orejas hacia arriba se puede hacer sentado en una silla. Esta variante ayuda a tener la espalda recta.

Dips de tríceps

Cambiemos un poco. Para realizar dips o fondos de tríceps necesitas una silla, una mesa baja o un tipo de apoyo de más o menos esa altura.

Te pones de espalda al apoyo que utilices. Colocas las manos en el apoyo elegido, con los dedos mirando hacia ti. Ahora, con la espalda recta y sin doblar los codos hacia los lados (durante el ejercicio deberían ir hacia atrás), flexiona los codos y sube empujando el apoyo hacia abajo.

Para regular la dificultad debes de saber que cuánto más cerca estés del apoyo, más fácil será el ejercicio.

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